Bodegas Cyan
Bodegas Cyan es el sueño toresano de Carlos Moro, un ambicioso proyecto que vio la luz en 1999 con el objetivo de elaborar vinos elegantes y estructurados en una zona conocida por la potencia tánica de su variedad reina, la Tinta de Toro. Consciente de que las grandes firmas basan su éxito en la calidad de la tierra, el líder del Grupo Matarromera decidió instalarse en La Calera, una finca de 100 hectáreas con unos suelos pobres en materia orgánica, arenosos con algo de cascajo de alubión en superficie y arcillosos en profundidad, perfectos para retener de agua en épocas de sequía.
Desde sus inicios, Bodegas Cyan ha apostado única y exclusivamente por la calidad. Su producción no supera las 150.000 botellas anuales y el rendimiento de la viña está totalmente controlado para que la uva madure en todo su esplendor. La bodega se encuentra ubicada en la carretera que une Toro con Venialbo, poco después del municipio de Valdefinjas. Consta de tres naves, una de ellas semienterrada, donde descansan las barricas, y las otras dos coronando un cerro, desde el que se divisa una impresionante vista de la comarca y de sus viñedos.